Con fuerza contra el cáncer de mama

18 sept 2008


Para Ivy el diagnóstico fue "sorpresivo" y "temeroso". Era el año 2000, cuando apenas comenzaba a despuntar el reguetón y mientras tocaba puertas para poder cumplir con su sueño de ser cantante, cuando la artista recibió la mala noticia de que su mamá debía ser intervenida quirúrgicamente con una mastectomía radical.

"Cuando mi mamá sale con cáncer de seno yo no estoy en Añasco… estoy en Bayamón tratando de sobrevivir en la música. So, no pude darle apoyo a mi mamá, sólo cuando la llamaba por teléfono a preguntarle ‘mami, cómo te sientes’ o cuando cogía la línea ‘Sultana’ de carros públicos para ir a verla, (aunque fuera) un día", recuerda al rememorar lo cansada y deprimida que se veía su madre a causa de las quimioterapias que recibía.

Aunque admite que el apoyo que le dio a su mamá en aquel entonces fue mínimo, Ivy confiesa que la valentía que Santa demostró durante la enfermedad ha sido uno de los factores que más la impulsa a luchar por sus objetivos.

"Tal vez mi mamá no sabe que es el ejemplo de superación más grande que yo tengo. Una mujer que le falta un seno, que no le importa que le falte, que se quedó con sus hijos sola… De verdad que ella no sabe el aliento que me brinda (para ser) una mujer fuerte y meterle mano a la vida", comentó la también portavoz de la Fundación Susan G. Komen a PRIMERA HORA, mientras su madre, quien se ha convertido en su fiel admiradora y acompañante, la escuchaba emocionada y con los ojos llorosos.

Y es que detrás de "La Caballota" está Martha Ivelisse Pesante Rodríguez, su nombre de pila, una mujer honesta y sensible que desnuda su alma y habla "de corazón", sobre todo cuando abarca temas que han trastocado su vida.

Por eso reconoce que vive "aterrada" de sólo pensar que pudiera sufrir el cáncer más común entre mujeres en Puerto Rico. Pero también está consciente de que la detección temprana del cáncer de seno podría hacer la diferencia entre la vida y la muerte pues, datos científicos confirman que cuando es detectado a tiempo y aún está localizado, existe un 98% de posibilidad de supervivencia.

"Cuando supe lo de mi mamá salí corriendo a hacerme una mamografía. Yo ando con esa incertidumbre… si me da un dolorcito me asusto. Más yo tengo cirugía (aumento de busto), por eso siempre estoy chequeándome", comenta quien se hace exámenes clínicos, mamografías y el autoexamen rutinariamente, como método preventivo.

0 comentarios: